Para evitar confusiones, el Gobierno Federal desglosó los números reales tras el anuncio de la reducción de comisiones. Aunque no es una baja drástica por litro, el ahorro acumulado es lo que permitirá estabilidad. Los ciudadanos comenzarán a notar este beneficio de forma indirecta a partir del 1 de mayo.
Según información de El Universal, una compra promedio de gasolina generará un ahorro operativo de aproximadamente 2.57 pesos por carga. Este margen, que antes se quedaban los bancos como ganancia por procesar el pago, ahora servirá para que la gasolinera mantenga sus precios competitivos sin subirlos.
Édgar Amador, secretario de Hacienda, precisó que la mayor ganancia está en los vales de combustible. El descuento de un peso con 10 centavos por cada uso de tarjeta de vales, vigente desde mayo, representa una reducción de costos vital para las empresas que operan flotillas de distribución de mercancías.
Este acuerdo es un “ganar-ganar” temporal entre el sector público y privado. Los bancos ceden utilidades por comisiones, pero ganan usuarios digitales; el Gobierno protege su meta de inflación y el ciudadano paga menos de lo que pagaría si las comisiones siguieran vigentes ante la crisis en Medio Oriente.
Este esquema de “cuota de intercambio cero” es una medida inédita. La Presidenta enfatizó que se vigilará que las estaciones de servicio no se queden con el ahorro, sino que lo utilicen para contener sus precios al público a partir del primer día de mayo, cuando el sistema se actualice.