Afortunadamente, para medio apaciguar este horno en el que se convertirá el estado, soplarán vientos del este y noreste que intentarán darnos un respiro. Todo este panorama se debe al ingreso de humedad del Golfo de México y el mar Caribe, aunado a un canal de bajas presiones que propiciará ambiente muy caluroso, mañanas con neblina y tardes con nubes, además de una marcada probabilidad de lluvias y tormentas eléctricas aisladas en varias zonas.
Las temperaturas mínimas al amanecer rondarán entre los 22°C y 25°C dependiendo si están en la costa, Mérida o el interior, mientras que las máximas oscilarán entre los 34°C y 37°C, llegando incluso a los 38°C o 39°C en las zonas del sur y suroeste. La sensación térmica rozará los extremos de 48°C a 50°C, con una radiación solar de 900 a 1,000 watts/m2 y un nivel de rayos UV de 9 a 10.
La humedad se disparará hasta el 100% al amanecer para descender al 50% o 60% por la tarde, combinándose con rachas de viento durante las tormentas. No se confíen de los vientos frescos, ya que el sol y la radiación siguen estando muy peligrosos para la salud si nos exponemos demasiado tiempo sin protección.